7 claves para las Finales NBA: Warriors-Cavs

Esta es la tercera parte de una trilogía donde Andrés Monje y Pablo Mira hacemos un análisis previo de las Finales NBA 2015 entre los Golden State Warriors y los Cleveland Cavaliers. En la primera parte ya analizamos quiénes son los Cavs. En la segunda parte tratamos a los Warriors, mientras que aquí analizaremos siete claves de estas Finales.

¡Que disfrutéis!

WASHINGTON, DC - JANUARY 12: A autograph basketball and the Larry O'Brien trophy displayed during a visit by the San Antonio Spurs to the White House to celebrate their 2014 NBA Championship on January 12, 2015 in Washington, DC. NOTE TO USER: User expressly acknowledges and agrees that, by downloading and or using this photograph, User is consenting to the terms and conditions of the Getty Images License Agreement. Mandatory Copyright Notice: Copyright 2015 NBAE (Photo by Ned Dishman/NBAE via Getty Images)

Uno. Transición ofensiva de Golden State y ritmo

Pablo: A menudo se divide el baloncesto en ataque y defensa como dos compartimentos estancos sin relación común. Esto no es nunca realista, pero menos aún con Golden State. Los Warriors anotan alrededor del 20% de sus puntos al contrataque, más que cualquier otro equipo, y es a través de dichas transiciones como generan esos brutales parciales a favor que les resuelven la vida. Los Cavs necesitarán ralentizar el ritmo de estas finales, y esto puede no ser fácil.

Por un lado, los Warriors son de los equipos que más balones roban en la NBA. Por otro lado, Bogut y Green son fantásticos lanzando el contrataque tras capturar el rebote –en el caso de Draymond, hasta subiendo el balón él mismo–. Y la histórica amenaza desde el triple que suponen Curry y Klay hace que la defensa rival tenga una espada de Damocles colgada encima cada vez que los Warriors corren. Como los Warriors corran, los Cavs lo tendrán difícil.

Andrés: Sin embargo los Cavs tienen recursos para al menos tratar de oponerse a ese festival, Pablo. Uno de los modos más efectivos de anestesiar el ritmo es dominar el rebote, especialmente en aro ajeno. Y los Cavs vienen siendo el mejor equipo de Playoffs en ese arte, tanto en global como en rebotes de ataque. Están capturando un 29% de sus errores en el lanzamiento, en buena parte porque Mozgov (3 rebotes ofensivos por partido) y especialmente Thompson (4) son dos bestias en esa faceta.

Además, otro de los rasgos más brillantes defensivamente de Cleveland es cómo combina esa amenaza en el rebote de ataque con cuidar la transición defensiva. Su perímetro es fantástico ahí, muy aplicado, baja muy rápido a defender. Y si los Warriors son el equipo que más puntos genera al contraataque (22 por partido), los Cavs son referencia a la hora de reducirlos (sólo reciben 10 por noche). Va a ser una batalla apasionante.

Pablo: En cualquier caso, los Warriors también han mostrado que se sienten cómodos en ritmos bajos. Muy a menudo en esta temporada han aceptado desafíos de baloncesto lento y físico contra equipos que querían jugar así, y han salido airosos. Los Warriors presentan una mezcla de versatilidad y confianza que les hace creer que pueden ganar a cualquier equipo con cualquier ritmo de juego. Esta vertiente camaleónica de su juego es a menudo una bendición, pero es una trampa en potencia con la que deben tener cuidado.

Andrés: Al final es limitar el potencial del rival. Todo lo que sea evitar partidos a 100 posesiones será positivo para los Cavs. En la medida en la que consigan encuentros más cerca de las 90 posesiones que de esas 100 y con no más de 15 puntos de Golden State en transición primaria, Blatt va a estar contento. A ritmos sostenidos su equipo puede ganar o perder, pero si los partidos se abrazan al vértigo los Cavs tienen todas las de caer.

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Dos: El impacto del tamaño y el smallball

Pablo: Una de las mayores tendencias de las NBA estos últimos años es el smallball: quintetos pequeños con jugadores exteriores ejerciendo nominalmente de interiores. Los Warriors suelen radicalizar la propuesta durante fases del partido, usando a Green como pívot –pese a ser un alero de 2,01– y acompañándolo de exteriores versátiles.

No todos los equipos tienen respuesta para estos quintetos. No todos los equipos tienen formas de hacer pagar a los Warriors el jugar tan pequeño. Cuando esto pasa, los quintetos con Green de pívot a menudo revientan el partido en minutos limitados. Los Cavs necesitarán una respuesta a este esquema de juego.

Andrés: De hecho, para esos quintetos con cinco pequeños Cleveland tiene una respuesta. O al menos lo parece. Y concretamente es una de las que más pánico ha generado en la NBA durante los últimos cinco años: los desequilibrios que genera LeBron James como cuatro. Se nos ocurren pocos jugadores más perfectos que Draymond Green para ejercer de híbrido en ese puesto… pero uno de ellos es LeBron. Por físico, IQ y recursos, es capaz de todo lo imaginable. Defender dentro o fuera, atacar a siete metros o en poste bajo. Acompañado de Thompson, bastante más móvil que Mozgov, usar a James como cuatro parece una respuesta más que óptima al quinteto del vértigo de Kerr.

Pablo: Si Draymond Green es una navaja suiza, LeBron es un almacén completo de Leroy Merlin. Casi cualquier problema puntual de Cleveland puede ser resuelto mandando a LeBron a que solvente la tarea. Pero eso tiene un precio a nivel de cansancio. Una de las ventajas que tiene Golden State en esta serie es la versatilidad y profundidad de su plantilla. Los Warriors no deben renunciar a su identidad por tener a LeBron delante. Presionar líneas de pase y correr con quintetos pequeños es parte de ella.

Andrés: En condiciones normales a Cleveland le conviene jugar lento, Pablo. Pero es curioso que tenga armas potenciales para reducir un quinteto rival casi indefendible todo el año, porque posiblemente le venga peor usar su propia disposición clásica: Thompson y Mozgov juntos. Con ella, más James, el área clave del rebote suele ser de los Cavs. Pero ofensivamente combinar a dos interiores sin rango de tiro (ninguno abre la pista) puede ser terrible ante la defensa de los Warriors, capaz de reducir el espacio a cero.

Va a ser muy interesante ver de qué forma equilibra Blatt quintetos con James como cuatro, pues tener un tirador extra facilita el modo de atacar pero a costa de aumentar el ritmo y sacrificar rebote, además exigiendo más a James ahí. Igual estamos ante una serie en la que a Golden State le interese jugar más grande y Cleveland más pequeño.

Tres: Paradigmas en la época del triple

Pablo: En el baloncesto actual parece con frecuencia que las matemáticas han resuelto el problema de estrategia del juego. Tirar muchos triples es una parte principal de la ecuación, y no es casualidad que los cuatro finalistas de conferencia fuesen quienes más triples lanzaban y anotaban por partido. Ahora llegan a las Finales los dos equipos que más lo hicieron. ¿Seguirá la tendencia y ganará el anillo el que más triples meta? Si esto es así, los Warriors tienen ventaja. Llevan toda la temporada un pelo por debajo del 40% en triples pese a lanzar 30 por partido, lo cual es un disparate absoluto. Los Cavs están lanzando en estos Playoffs 29 triples por encuentro con un muy buen 36%. Van a llover triples en estas Finales.

Andrés: Lo llamativo es que, siendo dos máquinas de lanzar (y anotar) triples, lo hacen de modos muy distintos. Los Warriors, por ejemplo, ocupan las esquinas pero llegar a ellas no es su plan principal. Tener a Curry y Thompson, dos de los mayores rangos de tiro de la historia, hace la pista larga además de ancha. Golden State tiene diferentes generadores y produce mucho desajuste tras pick’n’roll, sobre todo con Green involucrado, que puede tirar pero también buscar al hombre abierto. Hay un permanente movimiento.

Y los Cavs, por el contrario, desean siempre el tiro desde la esquina, con James generando siempre todas las ventajas iniciales. Lo ideal para Cleveland es, una vez, encuentra el desajuste para LeBron, hacer no más de dos-tres pases para encontrar la esquina. A media pista los Warriors son mucho menos directos, circulan e improvisan más.

Pablo: También es interesante que ambos equipos son quienes mejor han defendido el triple rival en estos Playoffs. No obstante, creo que en esa estadística hay bastante ruido y no tanta señal. Principalmente en el caso de Cleveland, pues ni Boston ni Chicago –sus dos primeros rivales de Playoffs– son buenos equipos tirando de tres. Por otra parte se podría argumentar que Atlanta sí lo es, y contra los Cavs tuvieron un porcentaje en el triple desastroso. Pero la mayoría de los triples que lanzaron los Hawks contra Cleveland fueron abiertos. Así, no queda claro cuánto mérito atribuir a la defensa de los Cavs de los fallos de Atlanta.

En este artículo de Mario Maruenda se presentan indicios de que la efectividad en el acierto del triple rival tiene una componente grande de suerte. Creo que el éxito de los Cavs en este aspecto no es muy sostenible, especialmente contra Golden State.

Andrés: Golden State representa, evidentemente, el reto definitivo para la defensa de perímetro de los Cavs. Pero, al igual que como bloque, hay un antes y después de los traspasos para Cleveland a la hora de su rendimiento ante el tiro de tres rival. Los Cavs suelen especular (dar espacio) porque son muy buenos en rotaciones defensivas y limitando el tiro de tres frontal, donde vienen siendo una trituradora desde febrero (top 5 en fase regular y el mejor equipo en Playoffs). Al sobrecargar el centro las esquinas son su único punto de fuga, algo que Kerr habrá estudiado.

Lo fascinante es que el plan de los Warriors, otro equipo fantástico defendiendo el tiro de tres, es bastante diferente. Se nota la influencia de Adams (íntimo de Thibodeau) en cómo niegan siempre las esquinas y conceden más triples frontales. Eso sí, esa ¿invitación? es interesada porque Golden State es muy agresivo en esa zona, promueve el contacto y busca permanentemente el robo. Y si dudas… estás muerto.

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Cuatro: Buscando el imposible (I). Parar a LeBron

Pablo: El único antídoto conocido para LeBron juega en San Antonio, tiene el pelo en trencitas y lleva un mes de vacaciones. Y tampoco funciona siempre como antídoto. No obstante, los Warriors tienen una cantidad de recursos impresionante para dificultarle la vida todo lo posible a James.

Draymond Green tiene los instintos defensivos, el desplazamiento lateral y la fortaleza física suficiente para ralentizarlo. Barnes es un buen defensor de anticipación en el poste, muy atlético y rápido de piernas. Iguodala ha defendido a LeBron en numerosas ocasiones, e incluso Klay Thompson podría coger la asignación en algún momento. Por falta de personal cualificado no será. LeBron además lleva semanas tirando fatal de fuera, y aunque la estadística y los días de descanso sugieren que regresará a su media, flotarle es un recurso más que tendrá Golden State para pararlo.

Andrés: Pablo ha dado varios nombres muy buenos. Pero lo que hacen los Cavs es buscar permanentemente el emparejamiento más frágil posible ante James. Y plantean los bloqueos que sean necesarios para llegar hasta él. Aquí hay dos nombres clave: Curry y David Lee. Si llegan a ellos, Golden State tendrá problemas. Por otro lado, Kerr tiene la ventaja de que Barnes y Green son, a priori, muy buenos emparejamientos defensivos directos ante LeBron. Rápidos, fuertes, listos. Y además los Warriors suelen tener muchos otros grandes defensores repartidos por la pista. No es fácil encontrar la grieta.

El plan esencial de los Warriors puede ser, no obstante, evitar en lo posible las ayudas largas, que son las que acaban facilitando ventajas que, con estos Cavs, acaban rápidamente en tiros abiertos que genera James y ejecuta otro.

Pablo: Yo es que, sinceramente, apenas pondría en pista ni a Lee ni a Speights cuando LeBron esté jugando. Porque en esa situación a los Cavs les bastaría involucrar a cualquiera de ellos en un pick&roll para acabar teniendo un pasillo al aro o un pase para un tiro abierto.

Por otro lado, Curry es ciertamente el punto débil del esquema defensivo exterior de Golden State, y los Cavs lo involucrarán en tantos pick&rolls como puedan. Pero es justamente aquí donde la mejora defensiva de Curry es crucial. Tendrá que acostumbrarse rápido a defender sin hacer cambio al jugador que bloquea (y no al que es bloqueado). Los Warriors no van a tener fácil esconder a Curry, y cuánto aproveche esto Cleveland es crucial.

Andrés: Si a Kerr le dan a elegir entre que James promedie 45 puntos y que entre JR Smith y Shumpert promedien 35, probablemente escoja lo primero. Y sí, son diez puntos de diferencia. Pero lo decisivo ahí es que lo primero sugiere que James juega en ‘modo rescate’ permanentemente y lo segundo plantea unos Cavs más colectivos.

Para Golden State es mucho más interesante que todo acabe precipitándose hacia James en la ejecución, porque reducirle por completo es imposible y si LeBron está bien cerrado pero consigue generar buenos tiros para el resto la hemorragia puede ser mucho peor a medio y largo plazo. Exigir el 150% a James en anotación es positivo para los Warriors, primero por un factor físico (le agota) y segundo porque desconectar al resto encamina la victoria. James es increíblemente bueno, pero jugando solo no puede ganar las Finales. Nadie podría.

Cinco: Buscando el imposible (II). Parar a Curry

Andrés: Pongámonos en el caso hipotético de que es posible hacerlo. O, bueno, mejor pongámonos en la piel de Blatt. La primera opción puede ser Kyrie Irving. Por una cuestión de optimización, si Cleveland sale con vida de ese emparejamiento tendrá buenas noticias. Sin embargo la lógica hace suponer que Irving no puede sostener eso. En tal caso, hay dos jugadores especialmente propicios para una marca más razonable.

Iman Shumpert es seguramente el ideal. Por tamaño, intensidad y lateralidad es la mejor opción de los Cavs (James aparte), ha tenido grandes momentos estos Playoffs ante jugadores más pequeños y es muy bueno tanto recuperando bloqueos como punteando tiros. Todo lo posible ante un extraterrestre del tiro como Curry, claro. La otra opción es Matthew Dellavedova.

Diferente, de menos recursos pero un lenguaje corporal mucho más agresivo y proclive al desquicie rival. Es una carta más que interesante para momentos puntuales. También JR Smith podría tener minutos sobre Curry, dado que su versión en Cleveland es mucho más comprometida atrás y, en esos casos, demuestra ser un buen defensor.

Pablo: Aquí el estado físico de Irving es clave, pues si sus lesiones no le permiten aguantar el ritmo y velocidad de Curry, esconderlo con jugadores grandes como Klay o Barnes es conceder a Golden State un recurso que les encanta: los posteos de ambos ante jugadores pequeños.

Otro aspecto es que Curry consigue ventajas a menudo tras pick&roll alto. Los Cavs necesitarán defender esa acción de modo distinto a como lo suelen hacer para no dejar la más mínima ventana de tiro a Curry, incluso a 8 metros del aro. Ahí el contraste es brutal con cómo hay que defender a LeBron ese mismo pick&roll alto en la otra canasta. Y el papel de Tristan Thompson emparejado con Draymond Green podría ser esencial. Thompson es muy hábil aguantando a bases rivales uno contra uno a 6-7 metros del aro, lo cual quizás haga que los Cavs no tengan tantos problemas como otros equipos han tenido con Curry al cambiar el marcaje tras pick&roll.

Andrés: De todas formas es un escenario muy complejo para los Cavs. Porque lo llamativo con Curry es que muchas veces tenerle alejado del balón resulta incluso contraproducente. El motivo es simple, la amenaza que proyecta sin él es brutal. No necesita tiempo ni espacio para armar un tiro que acabe dentro, y desde prácticamente cualquier distancia, lo que obliga a una exigencia salvaje a toda la defensa.

El caso de Korver en Atlanta ha expuesto ese tipo de circunstancias toda la temporada, cómo era capaz de condicionar todo el sistema defensivo sin siquiera recibir el balón. Ahí los Cavs tendrán que sobrevivir, no queda otra. Curry con balón es una divinidad, pero sin él también es potencialmente dominante.

Pablo: Y lo más peligroso es que Curry es capaz de compaginar ambas funciones en una misma jugada; empezar de tirador lejos del balón para acabar retomando el control en los últimos segundos si no se ha generado tiro antes.

En todo caso, la gravedad ofensiva de Curry, el cómo atrae la atención rival, es mucho mayor cuando lleva el balón. A los Cavs debería preocuparles mucho más el Curry generador que el Curry tirador off-the-ball, y no me extrañaría que planteasen una táctica que solía funcionar contra los Warriors pre-Kerr: hacer dos contra uno a Curry cada vez que reciba un bloqueo directo a 8-9 metros del aro, y vivir con las consecuencias. A la hora de intentar parar a Curry hay que hablar más de males menores que de éxitos rotundos.

La celebración de los triples de Curry ya es un clásico

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Seis: Supervivencia sin la estrella. El banquillo

Andrés: La muestra es pequeña pero (muy) sorprendente. Cleveland ha funcionado muy bien durante los descansos de LeBron James estos Playoffs. De hecho, ha sido más eficiente sin él en pista (+12 net rating en 107 minutos) que con él (+6 en 570). No es lo habitual, claro. La fase regular dibujó el escenario real sostenido (una diferencia de 17 puntos entre su presencia, un +10 colectivo, y su ausencia, un -7 colectivo de hundimiento).

Su caso resulta especial para los Cavs en muchos motivos. Pero esencialmente en uno, sin Love y con Irving a medias, es el único generador real ofensivo. Cleveland puede sobrevivir en defensa agarrándose a un plan de ayudas, pero sin motor que produzca ventajas su ataque puede estamparse ante el sistema defensivo más eficiente del mundo.

Pablo: Es que este tipo de muestras llevan todas señales de alarma estadísticas posibles, sobre todo en Playoffs: no sólo son pequeñas, sino además contra pocos rivales que tienen sus historias propias específicas –por ejemplo, los Rockets dependen muchísimo de Harden–. Durante la temporada regular, Golden State masacraba al rival con Curry en pista (+17 puntos por 100 posesiones, el mejor de la NBA) y aguantaba sin él. En estos Playoffs los Warriors siguen siendo más eficientes con Curry que sin él, pero no por demasiado.

Curiosamente, quien se ha convertido en esencial en estos Playoffs a nivel de +/- es Draymond Green: los Warriors reciben 12 puntos más por cada 100 posesiones en las que Green descansa, y anotan casi 10 puntos menos. Un disparate.

Andrés: Aquí es crucial para los Warriors que su banquillo, quizás el único punto que les quedaba por resolver en cuanto a consistencia, ha aparecido en Playoffs. Y hay un jugador esencial para ese crecimiento, Shaun Livingston. No sólo en lo referente al nivel, muy alto, sino a las posibilidades que permite en pista. Totalmente aposicional, fácilmente combinable y muy inteligente. Puede ser un comodín en la serie para ajustar quintetos.

Festus Ezeli ha sido otra grata sorpresa en la fase final, como recurso de tamaño ante posibles ausencias de Bogut. Y pese al carácter irremplazable de Green, Golden State saca a Andre Iguodala desde el banquillo, un factor defensivo brutal y otro gran pasador a sumar a la lista. El impacto en la rotación de Barbosa o (sobre todo) Lee puede ser puntual, pero los Warriors llegan al momento cumbre manejando ocho hombres de bastante confianza y varios complementos extra con su rol muy asumido.

Pablo: Sobre el papel, la diferencia de calidad entre banquillos es otro de los aspectos al que los Cavs deberán sobreponerse, pero tienen mimbres. JR Smith está brillando en una doble vertiente ofensiva –a veces tirador de complemento, a veces generador de ventajas–. James Jones está sobreviviendo en defensa mejor de lo que casi cualquier podría esperar, y Dellavedova está siendo una de las grandes sorpresas de estos Playoffs: además de su gran intensidad defensiva habitual, el australiano está generando juego y metiendo triples. No obstante, el estado de salud de Kyrie es aquí fundamental. Los Cavs pueden sobrevivir con un Irving restringido a un papel de tirador, pero son de verdad mortales cuando tanto Kyrie como LeBron pueden desequilibrar a la vez desde el exterior.

Los Cavs necesitarán que sus obreros trabajen a tope

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Siete: Soñando el escenario idílico

Andrés: Los Warriors han dominado esta temporada en prácticamente cualquier registro. Eso es obviamente impresionante y expone ante qué clase de equipo estamos. Pero todo lo que sea proyectar un ritmo alto irá en su beneficio, directa e indirectamente. Para ello su rebote defensivo va a ser crucial, no sólo por evitar segundas opciones de los Cavs sino también por proyectar la transición propia, que con Curry al mando es letal. En ese sentido quizás puedan emplear quintetos más grandes, a pesar de que el favorito de Kerr es el que expone a Green como cinco.

Otros dos aspectos clave para su mejor escenario son limitar el volumen de pérdidas (lo lograron en la fase regular pero no especialmente en la fase final) y evitar en lo posible situaciones de buenos tiros de tres para Cleveland. Qué fácil suena… pero qué complejo es.

Pablo: Los Warriors pueden sobrevivir en ritmos lentos pero son letales en partidos abiertos. Pueden ganar a base de defensa cuando no le entran los tiros, pero revientan los partidos cuando les entran. Pueden atascarse en ataque pero cuando se desatascan lo hacen con una explosión anotadora. Pueden ganar cabreados pero son realmente grandes cuando ganan divirtiéndose. No hay contexto teórico donde las opciones de victoria de los Warriors sean inexistentes.

Y al mismo tiempo, Golden State es como un superhéroe tan petado de superpoderes que, a veces, cuando llega la batalla no elige bien cuál de ellos usar. Si los Warriors hacen buen uso de la energía del Oracle para ganar los partidos de casa, serán campeones. Si se enzarzan en batallas menores que no les convienen y dejan de divertirse, los Cavs tendrán buenas opciones.

Andrés: Y para que ese escenario suceda, los Cavs necesitan dosis elevadas de anestesia para su rival. Que se olvide de la transición, el vértigo y los parciales salvajes que revientan partidos. Controlar el juego a media pista es esencial y para ello el rebote (en ambos aros, sobre todo el ajeno) y la transición defensiva son puntos irrenunciables. Todo lo que sea sostener orden y limitar el caos como norma debe ayudar a Cleveland, un equipo de menor talento pero plagado de soldados y automatismos.

Idílico sería asimismo que el estado físico de Irving le permitiese ser un factor en la serie, sobre todo a la hora de generar ventajas colectivas en ataque para liberar algo a James. Y cómo aprovechen los secundarios de perímetro las ventajas que reciban (sobre todo en el tiro de tres) es otro punto básico. El interés de Cleveland, al final, es oscurecer las Finales, llevarlas a un terreno defensivo, donde se limite la circulación en ataque y el barro haga acto de presencia. Por ahí parece pasar su mejor camino.

Pablo: Es un camino tan complejo que más les vale tener un plan B. Cleveland ha mostrado una resiliencia extraordinaria ante las lesiones. Una maleabilidad táctica y un arsenal de recursos puntuales que era difícil adivinarles hace apenas unas semanas. Y sobre todo, tiene a LeBron. Aunque los partidos se adentren en el hábitat más propicio a los Warriors, la figura de James emerge como solución a casi cualquier problema. Como el comodín de teclear en Google la solución a la pregunta planteada.

Los Cavs van a tener difícil parar a unos Warriors que parten como claros favoritos en estas Finales. Pero si dentro de dos semanas LeBron está celebrando su tercer anillo, nadie debería sorprenderse.

¡Disfrutemos!

 

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5 thoughts on “7 claves para las Finales NBA: Warriors-Cavs

  1. Pingback: Las Finales según Andrés y Pablo: una trilogía NBA | Noches de basket

  2. Pingback: Golden State Warriors: una sonrisa para dominarlos a todos | Noches de basket

  3. Pingback: Cleveland Cavaliers: uno para todos, todos para uno | Noches de basket

  4. Excepcional artículo… de ágil lectura y sustancioso contenido.
    Evidentemente, al leerlo, me han entrado ganas de leer los dos artículos anteriores…
    Contendré cualquier tipo de trolleo en los comentarios hasta haberlos leído.

  5. Pingback: Guía para seguir las Finales de la NBA | Brenp.com

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